Herramientas de trabajo

Las herramientas utilizadas por el Musicoterapeuta entran en la planificaciòn del recorrido teràpèutico, y serán elegidas en base a los objetivos a trabajar, a las características personales del destinatario y del problema a tratar.  Las sesiones buscan fomentar la participación activa de la persona y estimular su iniciativa. En suma el participante es parte activa y creativa del proceso terapéutico, acompañado por el terapéuta, que está preparado para responder con los estímulos adecuados.

 

El cuerpo es el elemento más importante que se utiliza para entrar en contacto con el otro, tanto él del Musicoterapeuta, como del destinatario. El cuerpo es un instrumento musical que ofrece una increíble gama de sonidos, tanto a nivel melódico como rítmico. A través del cuerpo exploramos el espacio que nos rodea, definimos los límites con el mundo externo y comunicamos nuestro estado de ánimo. Por esta razón observar e interpretar el lenguaje corporal  y la proxemia es una de las tareas fundamentales del Musicoterapeuta. Dentro del cuerpo la voz cobra fundamental importancia en la expresión de necesidades y sentimientos, a través de las variaciones del timbre, de la altura y de la intensidad.  

 

La danza y el libre movimiento corporal, son algunas de las actividades que se realizan durante las sesiones, y que favorecen, entre otras cosas, la expresión de los estados de ánimo.

 

Los Instrumentos musicales nunca faltan en una sesión de Musicoterapia: instrumentos de pequeña y grande percusión, de cuerdas, de viento, teclados, clásicos, étnicos, o hechos con materiales desechables. No hacen falta conocimientos musicales para tocarlos: será el instinto y la curiosidad que guiaran  al ejecutor, el cual tendrá libertad de explorar el objeto sonoro a su manera. El Musicoterapeuta observará como toca el instrumento, cual le gusta más, cómo reacciona a los diferentes sonidos, y transformará todo esto en un recurso para potenciar las posibilidades de comunicación y favorecer la relación de la persona consigo misma y con el mundo que le rodea.

 

 

Algunos de los instrumentos que utilizo en las sesiones.

Algunos de los instrumentos que utilizo en las sesiones.

 

 

Las canciones son otra herramienta fundamental en Musicoterapia. Se trabaja principalmente con las que le gustan al participante, que son significativas para él y pertenecen a su historia sonora. Por eso, antes de empezar el proceso terapéutico, se confecciona una ficha musicoterapéutica, que resume los gustos musicales y sonoros del destinatario/a, sus aversiones y su historia sonora. Asimismo se crean canciones en el momento, con música y palabras que surgen de la interacción terapeuta-paciente.

 

La audición de música seleccionada es una técnica que se utiliza en Musicoterapia pasiva. El Musicoterapeuta elige temas musicales que responden a los gustos del paciente, o que tienen una estructura melódica/rítmica/armónica adecuada a los objetivos planteados.